San Carlos de Bariloche
Dónde queda, cómo llegar y cuándo visitarla
La guía práctica de Bariloche Tours para planificar tu viaje
San Carlos de Bariloche está en la provincia de Río Negro, en el noroeste de la Patagonia argentina, a orillas del lago Nahuel Huapi y dentro del parque nacional más antiguo del país. Está a unos 1.600 km de Buenos Aires por ruta y a poco más de dos horas de vuelo, a 800 metros sobre el nivel del mar, contra la cordillera de los Andes y a 40 km del límite con Chile.
¿Dónde queda Bariloche y en qué provincia está?
Bariloche pertenece a la provincia de Río Negro, en el extremo suroeste de su territorio. Es la ciudad más poblada de la provincia, con más de 130.000 habitantes, y la puerta de entrada a la región de los lagos andino-patagónicos.
Se ubica sobre la margen sur del lago Nahuel Huapi, un espejo de agua de origen glaciar de unos 550 km² que marca el límite natural con la provincia del Neuquén. Hacia el oeste está la cordillera y el paso internacional Cardenal Samoré, que conecta con Osorno y Puerto Montt, en Chile.
Las distancias que conviene tener a mano si vas a moverte por la zona: Villa La Angostura queda a 85 km hacia el norte, El Bolsón a 120 km hacia el sur, y San Martín de los Andes a unos 200 km por la Ruta de los Siete Lagos.
Cómo llegar a Bariloche
En avión
El Aeropuerto Internacional Teniente Luis Candelaria está a 13 km del centro y recibe vuelos directos desde Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza y El Calafate, entre otros. El vuelo desde Buenos Aires demora poco más de dos horas. Es la forma más rápida y la que usa la mayoría de los visitantes.
En micro
Desde Buenos Aires son unas 20 a 22 horas de viaje, con servicios diarios de varias empresas. Desde Neuquén son 6 horas y desde Mendoza alrededor de 18. La terminal de ómnibus está a 3 km del centro cívico.
En auto
Desde Buenos Aires el trayecto habitual combina la Ruta Nacional 5, la 22 y la 237, con unos 1.600 km en total. Desde el norte de la Patagonia se llega por la Ruta 40, que atraviesa la región de los lagos y es en sí misma parte del atractivo.
La ciudad y el Parque Nacional Nahuel Huapi
Bariloche se fundó en 1902 y creció alrededor del lago, con una arquitectura de piedra y madera que le dio su fisonomía característica. El Centro Cívico, declarado Monumento Histórico Nacional, es el punto de referencia del casco urbano y desde ahí arrancan la calle Mitre y la costanera.
Pero lo que define a la ciudad es lo que la rodea. El Parque Nacional Nahuel Huapi es el más antiguo de Argentina: nació de las tierras que el Perito Francisco P. Moreno donó al Estado en 1903 y hoy protege más de 700.000 hectáreas de bosque andino patagónico, lagos glaciarios, ríos y el cordón del Cerro Tronador, con sus 3.478 metros y sus glaciares colgantes.
Esa combinación es lo que hace que Bariloche funcione todo el año: en verano es base para navegaciones, trekking y rafting; en invierno, el Cerro Catedral la convierte en el principal destino de esquí del país.
Clima y cuándo viajar a Bariloche
El clima es templado frío, con inviernos húmedos y nevados y veranos secos y templados. La particularidad de la zona es la diferencia de lluvias entre el oeste y el este: sobre la cordillera caen más de tres metros de agua al año, mientras que a pocos kilómetros hacia el este el paisaje ya es de estepa.
Verano, de diciembre a marzo
Días largos, con luz hasta las diez de la noche, y máximas de entre 20 y 25 grados. Es la temporada de navegaciones, trekking, rafting y playas de lago. También la de mayor afluencia junto con el invierno.
Otoño, de abril a mayo
Para muchos la mejor época. Los bosques de lenga se tiñen de rojo y amarillo, hay mucha menos gente y los precios bajan. Las temperaturas son frescas pero las excursiones funcionan con normalidad.
Invierno, de junio a septiembre
Nieve en la cordillera y temporada de esquí en el Cerro Catedral. Los días son cortos y algunos caminos de montaña pueden cerrarse, pero las navegaciones y los circuitos clásicos siguen operando.
Primavera, de octubre a noviembre
La más impredecible en cuanto a clima, y por eso mismo la más económica. El deshielo alimenta las cascadas y los senderos empiezan a habilitarse.
Temporada alta y baja
La temporada alta abarca enero y febrero, las vacaciones de invierno de julio, Semana Santa y las fiestas de fin de año. En esos períodos conviene reservar alojamiento y excursiones con semanas de anticipación, porque las navegaciones tienen cupo limitado por embarcación.
La temporada baja va de mayo a junio y de septiembre a noviembre. Hay menos gente, mejores precios y la misma oferta de excursiones, con la excepción del rafting y algunas travesías de montaña que son estacionales.
Dónde alojarse
El centro concentra la mayor oferta y es la opción más práctica si no tenés auto: estás cerca de la terminal, los restaurantes y los puntos de salida de las excursiones. La Avenida Bustillo, que bordea el lago hacia el oeste, ofrece hoteles y cabañas con vista, y es donde están el Llao Llao y Puerto Pañuelo, de donde salen todas las navegaciones. Cuanto más lejos del centro, más tranquilo y más dependés de movilidad propia o de traslados.
Ya sabés dónde queda y cuándo venir. El siguiente paso es armar el itinerario: mirá qué hacer en Bariloche o entrá directo al catálogo de excursiones en Bariloche, con disponibilidad real y reserva online.
Preguntas frecuentes sobre San Carlos de Bariloche
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¿En qué provincia queda Bariloche?
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¿Dónde queda Bariloche exactamente?
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¿Cuántos habitantes tiene Bariloche?
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¿Cuál es la mejor época para viajar a Bariloche?
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¿Cuándo es temporada alta en Bariloche?
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¿Cuánto se tarda en llegar a Bariloche desde Buenos Aires?
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¿Se necesita auto para moverse en Bariloche?